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Por Pablo Vottero
La
medicina moderna nos enseña, entre tantas cosas,
que la actividad física es esencial para obtener
salud y bienestar tanto corporal como emocional; vemos
también que el maquillaje y la cosmética
no están excluidos de estos principios y dicen
éstos que, para obtener una piel sana y libre
de estrés, es vital que se la trate y se la
trabaje como lo que verdaderamente es: el órgano
más extenso del cuerpo humano, el cual puede
ser extremadamente fuerte al defendernos de agresiones
pero a su vez, delicadamente suave para disfrutar
del amor que contiene una caricia.
Como maquilladores, es nuestra responsabilidad reconocer
que para obtener un trabajo excelente, no sólo
basta con emplear materiales profesionales de primerísima
calidad, sino que es necesario que nuestro campo de
trabajo, es decir, la piel, se encuentre en excelentes
condiciones. Para ello, debemos recurrir a una alianza
firme con áreas tan importantes como la dermatología
y la cosmética.
Los laboratorios de
maquillaje de avanzada crean productos que aportan
luminosidad, suavidad y juventud epitelial, entre
tantos beneficios, pero es necesario que como profesionales
capacitados sepamos diagnosticar el verdadero estado
en que se encuentra la piel y, de esta manera, poder
seleccionar los productos y herramientas especificas,
logrando así, mas allá de una apariencia
perfecta, el cuidado, la salud y el bienestar que
ésta se merece.
El auténtico maquillador no debe conformarse
con el simple hecho de emplear correctores y bases
de alta calidad, así como también sombras
y labiales cubritivos y duraderos. Hoy vemos que del
mismo modo que un artista necesita de su lienzo limpio
y turgente, nosotros, como maquilladores profesionales,
necesitamos que nuestro campo de trabajo esté
en igualdad de condiciones, es decir, se debe contar
con una piel verdaderamente saludable; no sólo
por lograr la perfección de nuestro trabajo,
sino también, para brindar la incomparable
sensación que otorga una piel auténticamente
sana. Es por esto que la primera alianza estratégica
a la que hago referencia, es a la conjunción
de nuestro conocimiento y arte con el estudio y la
práctica que la cosmética requiere.
Hoy en día, cuando la información está
al alcance de un simple clic, no debemos estar desinformados
sobre los avances en la ciencia, la tecnología
y menos aún en la cosmética, ya que
el público también conoce de máscaras,
de antioxidantes y de ácidos; sabe a su vez
de los beneficios del oro, del chocolate, de las vitaminas,
de las últimas cualidades que se le atribuyen
a los polifenoles de las semillas de las uvas, e incluso
conocen acerca de lo que es el argireline. Esto no
debe ser una frustración para nosotros; al
contrario, debemos tomar el beneficio que estas campañas
producen en ellos, creándoles la necesidad
inmediata del producto a lo cual nosotros como profesionales
responsables y capacitados, sabremos aconsejar sabiamente,
indicando cuáles son los cosméticos
adecuados para tal caso, mejorando de ese modo el
aspecto y sensación epitelial y obteniendo
a su vez el rédito económico merecido
por la venta del mismo.
Por otro lado, bien sabemos que la mano del ser humano,
con su amplia gama de movimientos e incomparable sensibilidad,
no ha podido ser imitada aún a pesar de los
grandes avances de la ciencia. Es por ello que nuestra
manos son la primera y más importante herramienta
de trabajo, que nos permiten sentir y estudiar de
manera única las condiciones cutáneas
de quién esté en gabinete.
Es hora de hablar de otra alianza significativa para
lograr resultados excepcionales.
La segunda asociación a la que hago referencia
abarca el terreno de la tecnología. Me refiero
a la aparatología aplicada a la cosmética.
Personalmente, he logrado resultados únicos,
más rápidos y duraderos empleando el
equipo indicado en cada caso en particular. Para ello
es de carácter vital conocer el equipo, su
modo de empleo y por último, pero no por ello
menos importante, su “campo de acción”,
es decir advertir en qué caso utilizarlo y
en qué caso no; información que será
brindada responsablemente por cada técnico
fabricante en particular.
Al incorporar estas asociaciones a tu profesión,
obtendrás resultados admirables que maravillarán
tanto a quien reciba el tratamiento como así
también a quién lo observe, ya que la
piel se encontrará más saludable y en
condiciones óptimas para que tus maquillajes
luzcan notablemente superiores, llenos de vida, juventud
y perfección.
Lograrás así destacarte del resto de
tus colegas, tus trabajos tendrán mayor calidad
y renombre, crecerás profesionalmente y verás
un gran incremento económico al abrir una nueva
puerta de servicios y tratamientos a un público
en constante desarrollo y ansioso por nuevos servicios.
Por todo esto, es mi deseo como colega, que te perfecciones
en cada área que te desempeñes y que
continúes capacitándote responsablemente
y creciendo en este fascinante mundo belleza, salud,
relajación y paz.
Hoy te animo a que confíes en ti mismo y en
tus cualidades.
Hoy te animo a que crezcas y te atrevas a ampliar
tus horizontes.
Hoy descubrirás en ti atributos y logros desconocidos
hasta ahora.
¡Anímate!
Acerca del
autor:
Pablo Vottero es un renombrado Cosmiatra-Maquillador
y Profesor del Instituto Viviana D´Arrigo en
Paraná, Entre ríos, Argentina.
Para contactar a Pablo visita
www.vivianadarrigo.com.ar,
o envíale un correo a pablo@salonplus.net
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