
Los estudios muestran que más de 60 millones
de norteamericanos –cerca de un cuarto del total
de la población- experimenta sensibilidad del
cuero cabelludo. Además, alrededor del 50%
de la población de Estados Unidos sufre de
caspa. El 36% de estos individuos muestra además
problemas de cuero cabelludo sensible, lo que significa
que más o menos 43.5 millones de personas sufren
tanto de caspa como de piel sensible. Muchos de éstos
son tus clientes.
“Nuestros estudios indican que una gran parte
de la población sufre de sensibilidad del cuero
cabelludo”, dice Diana Kenneally, científica
de P&G Beauty. “El cuero cabelludo sensible
y la caspa pueden de hecho aumentar esa sensibilidad”.
Los signos de la sensibilidad del cuero cabelludo,
tanto como la sensibilidad de la piel facial o corporal,
pueden incluir picazón, enrojecimiento y sequedad.
Los detonantes de estas condiciones pueden incluir
tratamientos capilares químicos como la permanente,
los alaciadores, los blanqueadores o tinturas sobre
el cuero cabelludo, como así también
los cambios climáticos y otros factores ambientales
tales como el calor, el sol y la contaminación.
Además, algunas personas están genéticamente
predispuestas a tener una barrera cutánea más
débil en el cuero cabelludo, lo que los deja
más susceptibles a la irritación.
Los clientes del salón que sufren tanto de
caspa como de cuero cabelludo sensible, deberían
ser aconsejados de usar un champú que humecte
y calme el cuero cabelludo para mantenerlo saludable,
mientras deje el cabello brillante, limpio y suave.
Idealmente, este champú debería ser
lo suficientemente suave para usarse a diario y lo
suficientemente potente como para combatir la caspa
y la piel seca.
Los estilistas deberían leer cuidadosamente
la lista de ingredientes de cualquier producto antes
de recomendarlo a su cliente con caspa o cuero cabelludo
sensible. ¿Es la fórmula hipoalergénica?
¿Contiene el ingrediente Pyrithione zinc (ZPT)
para combatir la descamación y la picazón?
¿Posee sustanciales cantidades de crema humectante
y aloe vera para calmar el cuero cabelludo sensible?
¿Está libre de tinturas y preservativos
añadidos? ¿Es la fragancia atractiva
para que los clientes disfruten la experiencia del
champú?
La consulta del cliente servirá para determinar
la sensibilidad de su cuero cabelludo. Al preguntar
qué tan feliz se encuentra con su actual peinado
y el mantenimiento requerido para que luzca bien,
tu aprenderás muchísimo sobre sus necesidades.
Mira atentamente a tu cliente mientras trabajas con
su cabello: ¿se escapa del calor que sopla
del secador? ¿Pide por enjuagues adicionales
después de su servicio de color? Estos signos
pueden indicar un cuero cabelludo sensible.
Otro momento para determinar
la alta sensibilidad de la piel del cráneo
es previa a la coloración. El tinte permanente
contiene anilina derivada que pueden irritarla. Todo
fabricante de colores recomienda colocar un parche
de prueba 24 horas antes de la aplicación del
tinte. Los coloristas deberían realizar el
servicio de coloración sólo si la prueba
del parche sale negativa.
Finalmente, los estilistas pueden asegurarse de no
estar contribuyendo a la irritación del cuero
cabelludo al desinfectar los peines y cepillos luego
de atender a cada cliente. Todo el cabello debería
ser removido de los implementos antes de lavarlos
con agua y jabón. Luego, los elementos deben
sumergirse completamente en una solución desinfectante,
a la cual seguirá el enjuagado, secado y almacenamiento
de cada herramienta en un contenedor seco y desinfectado.
Al analizar la condición del cuero cabelludo
de tu cliente, preguntarle claves que te dirán
más sobre su condición, recomendar productos
efectivos y al mismo tiempo suaves, y al mantener
tu profesionalismo usando solamente herramientas limpias
y realizando pruebas de sensibilidad, serás
capaz de ayudar a que este tipo de clientes se sientan
más cómodos y disfruten su peinado.
Algunos de mis clientes me cuentan que
la piel de su rostro es sensible. ¿Hay alguna
prueba científica de que esto pueda ser cierto?
Sí, el estudio indica que aproximadamente el
50% de las mujeres dicen tener piel sensible. Las
investigaciones médicas muestran que la piel
sensible es generalmente más delicada que la
piel no sensible, y puede lucir más frágil
y rosada.
¿Qué
sucede con el cuero cabelludo sensible?
El estudio también muestra que el 25% de la
población norteamericana describe su cuero
cabelludo como sensible. Los síntomas de éste
pueden incluir descamación, picazón,
quemazón, ardor y sensación de sequedad.
¿Cómo
sabré si mis clientes tienen cuero cabelludo
sensible?
Hay muchas posibilidades de oír sobre la sensibilidad
del cuero cabelludo directamente por tus clientes
, por lo que las preguntas apropiadas deberían
ser mencionadas al inicio de la consulta con cada
cliente. También puedes notar síntomas
de la caspa durante el examen. Los estudios nos cuentan
que el 21% de las personas que sufren de cuero cabelludo
sensible y caspa le preguntarán a su estilista
cómo corregirlo.
Si mi cliente
tiene cuero cabelludo sensible, ¿cuáles
son las posibilidades de que él también
sufra de caspa?
Es muy probable, ya que las encuestas muestran que
el 66% de las personas a nivel mundial con piel sensible
también están preocupadas sobre la sensibilidad
de su cuero cabelludo. Esto tiene lógica, ya
que si tu cuero cabelludo también es sensible,
puede ser irritado más fácilmente por
la Malassezia, un hongo microscópico que existe
naturalmente en la cabeza, y que cuando se vuelve
hiperactivo causa la caspa. Otros detonantes de la
sensibilidad del cuero cabelludo incluyen los cambios
climáticos y los factores ambientales tales
como el calor, el sol y la contaminación.
¿Cuál
es la conexión entre el cuero cabelludo sensible
y la piel sensible?
Alrededor del 50% de la gente que sufre tanto de caspa
como de cuero cabelludo sensible, también experimenta
piel sensible en su rostro o cuerpo. La mayoría
de los individuos con piel sensible poseen una función
barrera reducida por la disminución del espesor
de la capa córnea. Esto significa que la piel
de sus cueros cabelludos es más permeable a
los irritantes.
¿Cómo
aconsejo a un cliente con cuero cabelludo sensible
y caspa?
La mejor recomendación del estilista será
el usar un champú para la caspa formulado específicamente
para piel sensible. La verdad es que sólo la
mitad de las personas que sufren de estas condiciones
no usan ningún producto anti-caspa.
He escuchado
recientemente la frase “piel craneal”
(scalp skin en inglés) en las clases para los
estilistas. ¿Qué es lo que esto significa,
y como la “piel craneal” difiere de la
piel del rostro o cuerpo?
Los científicos reportan que
la piel del cuero cabelludo o “piel craneal”,
es semejante a la del rostro en sus capas superiores.
El estrato córneo entonces sobre el cráneo
y el rostro es más fino que en las extremidades,
manos y pies. La capa córnea del cuero cabelludo
tiene 10 a 15 micrones de grosor, comparado a los
100 a 200 micrones de las palmas o las plantas de
los pies. Esto no parece ser mucho más, pero
es una buena razón para ser suaves con el cuero
cabelludo de los clientes durante el masaje, el secado,
las planchas, tenacillas, y otras herramientas.
No puedo
imaginarme lo que es un micrón. ¿Puede
darme un ejemplo?
El micrón es la millonésima parte de
un metro. Una hoja de papel tiene aproximadamente
100 micrones de grosor, lo que se compara al grosor
de la piel del rostro. El cutis de la cara está
típicamente formado por 10 a 15 capas celulares
en profundidad, mientras que las palmas de las manos
tienen alrededor de 50 capas y las plantas de los
pies unas 80. Siendo que el objetivo de la capa córnea
es actuar como cubierta exterior, haciendo a la piel
capaz de resistir raspaduras o lastimaduras externas,
y ayudar a mantener el agua dentro de los tejidos,
puedes imaginar ahora por qué la piel fina
y sensible del cuero cabelludo puede causar molestias
a tus clientes.
¿Hay alguna condición médica
que debería conocer por estar relacionada con
la piel sensible?
La piel sensible está a menudo asociada a una
condición médica llamada atopía,
por la cual las personas tienen una predisposición
hereditaria a reaccionar a ciertos alergenos, y desarrollar
condiciones tales como el eczema, fiebre del heno
y asma. Según la literatura, más del
10% de la población estadounidense está
afectada por dermatitis atópica. Por supuesto,
si observas tales condiciones, deberías referir
inmediatamente tu cliente a un médico especialista.
Más de 60 millones de norteamericanos –cerca
de un cuarto de la población- sufre de sensibilidad
del cuero cabelludo. Además, 50% de la población
de Estados Unidos tiene caspa. Un altísimo
36% de quienes sufren de caspa, padecen también
de sensibilidad del cuero cabelludo. Parte de esas
43.5 millones de personas está entre tu clientela.
Sigue estas recomendaciones:
Cuando trabajas sobre un cuero cabelludo sano, tu
cliente obtendrá una cabellera más voluminosa
y brillante. Protege la piel craneal de tu cliente
de potenciales irritantes en el aire. Usa en limpiador
suave para remover cualquier suciedad del aire o contaminación
ambiental que se halla depositado en el cuero cabelludo
y esté irritando su piel sensible.
Sugiere a los clientes con cuero cabelludo sensible,
especialmente a aquellos de piel muy blanca o cabello
muy claro, que lleven un sombrero cuando se encuentren
bajo el sol. El cuero cabelludo se puede quemar fácilmente,
especialmente en la playa, el lago o la piscina, donde
la luz solar se refleja en el agua. Un cuero cabelludo
quemado puede llevar a descamaciones, rigidez e incomodidad,
además de dañar al cabello y a su color.
Recomienda el uso de
un limpiador con humectantes. Head & Shoulders
Sensitive Care –un champú anti-caspa
diseñado para cuero cabelludo seco y sensible-
tiene una fórmula hipoalergénica, la
cual contiene 25% de crema humectante y aloe vera.
No posee tinturas ni preservativos. Hidrata para calmar
la sequedad y previene la caspa dejando el cabello
brillante.
Sigue lo que
es natural. Si el cabello es rizado, enséñale
al cliente a mantener sus rizos en vez de tener que
alaciarlo regularmente. Un producto con base de siliconas
eliminará el encrespamiento para mantener las
ondas. Los clientes con cabellera lacia dejan secar
su pelo al aire y no se dan un champú por uno
o dos días para que el aceite sea repuesto.
Sugiéreles que se coloquen un acondicionador
y se enjuaguen todos los días, pero que se
limpien con champú día por medio, para
mantener el cabello suave y el cuero cabelludo lubricado.
Evitar usar herramientas muy calientes sobre el cuero
cabelludo sensible. Pídeles a los clientes
que no usen las tenacillas en domicilio más
de una o dos veces por semana para que el aceite natural
pueda rejuvenecer la piel craneal. El uso frecuente
del secador, la plancha y la rizadora puede ocasionar
sensibilidad del cuero cabelludo. Durante los días
que el cliente no emplee las herramientas podrá
recoger el cabello con un sujetador decorativo. Los
clientes con cabello corto pueden esculpir su peinado
con gel y secarlo naturalmente. Los hombres pueden
peinar su cabello húmedo hacia atrás
con una mínima cantidad de gel, para lograr
un estilo sofisticado.
Pregúntale al cliente sobre sus cepillos y
peines. Recomienda el empleo de cepillos de cerdas
naturales que sean menos irritantes que el plástico
duro. Posee una buena cantidad de peines de dientes
redondeados y cepillos suaves para venderles a tus
clientes.
El cuero cabelludo, como la piel en general, reacciona
al cambio de las estaciones. Los clientes en climas
calurosos deberían limpiar su cabello y cuero
cabelludo profundamente, ya que la gran cantidad de
sal que contiene el sudor puede irritar el cuero cabelludo
seco. El clima frío requiere el uso de productos
con más humectantes para prevenir la deshidratación.
Acerca del autora:
Dianna Kenneally es una Científica superior
de investigación capilar del Instituto de investigación
del cuidado de la belleza de Procter & Gamble’s,
en Cincinnati, Ohio, Estados Unidos. Dianna se ha
dedicado a la investigación en P&G desde
1983 y ha participado en el diseño de varias
formulaciones exitosas. Dianna Kenneally ha trabajado
recientemente con estilistas, dermatólogos
y los medios de comunicación de la belleza
para estudiar y publicar la parte científica
de los productos capilares. Ella se graduó
en 1983 con un bachillerato en ciencias de ingeniería
química en la Universidad de Case Western Reserve,
y recibió una maestría en Administración
de negocios en la Universidad Xavier en 1989.
Para recibir mayor información sobre
P&G visita www.pg.com
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